
No sé si es ternura u otra cosa la que despierta Waldir Sáenz a sus 36 años y es que cuando un goleador ya está al borde del retiro todos se olvidan de sus errores y de los miles de goles fallados (y también de sus salidas nocturnas y metidas de pata). Habla Waldir, con Elkin Sotelo, para El Comercio. Les dejo solo 3 preguntas de una entrevista muy buena y larga.
¿Se repite en Reimond Manco la historia de Waldir Sáenz?
Ese muchacho está mal. Yo no me puedo comparar con él porque yo vengo de un hogar derecho. No por el hecho de que lleve la plata a su casa tiene que hacer lo que le da la gana. Yo aportaba dinero en mi familia, pero mis viejos me ponían en mi sitio. Este chico, con 18 años, maneja técnicos y manipula a los compañeros. Yo no hice eso porque mi familia estaba tras de mí.
¿Qué piensas de todo lo que le está ocurriendo a Claudio Pizarro?
Lo de él no es que la gente le tenga envidia; el problema es su asesor. Carlos Delgado me tuvo en algún momento y sucedieron algunos problemas que prefiero no comentar. Quién iba a pensar lo que hacía. Si yo le pedía una cantidad y él me lo daba, yo feliz. Pero quién se iba a imaginar que por fuera estaba ganando más que yo. Ni modo. Al final en la vida todo se sabe.
¿Qué opinas de la forma como Chemo del Solar lleva a la selección?
No lo veo bien porque nos estamos dando el lujo de dejar de lado a jugadores como Pizarro, Mendoza, Acasiete y Farfán cuando los trapos sucios debieron lavarse dentro de casa. No tenemos más. No somos Brasil ni Argentina.